Teniendo en cuenta que nuestra última publicación en este blog data del veinticinco del junio pasado, os estaréis preguntando: ¿qué le ha pasado a la ballena que va llena? ¿Ha muerto por empacho? Pues no, queridos lectores, vuestro cefalópodo publicitario se ha cambiado de aguas. Y no queremos pecar de poco humildes diciendo que este mar se nos había quedado pequeño; los motivos reales pasan por vosotros, por mejorar la experiencia interactiva en un nuevo ecosistema marino-digital que os permita realizar el mismo viaje de Geppeto (un recorrido por el interior de la ballena) sin sustos digestivos.
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